Hidratarse sin exponerse a un contagio por coronavirus
Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 9 segundos Hidratarse con garantías de higiene Una adecuada hidratación es fundamental para la salud. Para Prevenir las enfermedades cardiovasculares. Reducir el riesgo de cáncer, como el de colón o el de vejiga. Mejorar la digestión. Evitar el estreñimiento. Mejorar las capacidades físicas. Con ésto, en nada hay que…
Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 9 segundos
Hidratarse con garantías de higiene
Una adecuada hidratación es fundamental para la salud. Para
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Prevenir las enfermedades cardiovasculares.
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Reducir el riesgo de cáncer, como el de colón o el de vejiga.
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Mejorar la digestión.
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Evitar el estreñimiento.
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Mejorar las capacidades físicas.
Con ésto, en nada hay que plantearse beber y beber. Se trata de hidratarse. Eso es beber de forma consciente y saludable, para mejorar múltiples funciones fisiológicas, algo que mejora el rendimiento físico y mental, la salud, de toda persona. Por tanto, para una mejor salud, es importante beber lo necesario y con continuidad para mantener un nivel de hidratación estable y adecuado para cada persona, según su actividad física y mental y las condiciones ambientales. Una recomendación saludable para tener una correcta hidratación es llevar siempre a mano una botella de agua, ya sea en el bolso, en la mochila, … ya que así podrá hacerlo como mejor se recomienda, que es hacerlo de forma continuada, sin esperar a tener sed.
Beneficios de una correcta e hidratación
Hidratarse bien es absolutamente fundamental para mantener un buen tono físico y mental. Tomar abundante líquido, sobre todo agua (y se advierte que nunca debe sustituir el beber agua por otras bebidas, ya que es el agua y los elementos presentes en ella lo que es necesario, no cualquier líquido. Beber agua es una cuestión básica para eliminar toxinas y productos de desecho, es decir, para conseguir el equilibrio corporal. Estar hidratados también es totalmente necesario para afrontar con garantías el desgaste físico provocado por el trabajo y otras actividades. La explicación es muy clara: si tu cuerpo ingiere poca agua, un bajo nivel de hidratación obliga al corazón a trabajar más para bombear la sangre oxigenada a los principales órganos y a todas las células de nuestro cuerpo. Y esto provoca cansancio.
La relación entre la hidratación y la mente
La hidratación no solo influye en el cuerpo, sino que es también importantísima para el óptimo funcionamiento de nuestra mente. Si no estamos correctamente hidratados, las células del cerebro no reciben suficiente cantidad de sangre oxigenada para que se mantenga alerta. Una pequeña deshidratación ya es suficiente para afectar negativamente en la capacidad de concentración, provocando incluso dolores de cabeza y hasta mareos. Al contrario de la creencia popular, no es necesaria la realización de un ejercicio o esfuerzo físico intenso para sufrir un déficit de hidratación. En realidad, aun estando en estado de reposo se corre el peligro de que el organismo baje su nivel de hidratación, debido a que los órganos siguen consumiendo los líquidos que componen los tejidos. Una buena hidratación ayuda a estar en constante alerta, disminuye la posibilidad de cometer errores y facilita la concentración. Además, ayuda a mantener un buen estado de ánimo y una actitud positiva ante los problemas y esfuerzos necesarios para superar los obstáculos del día a día. Se considera que una persona debe consumir normalmente entre uno y dos litros de agua por día para reponer aquellos líquidos que son consumidos por el organismo, siendo muy recomendable ingerirlos incluso cuando no se tiene sed. Hay que tener presente que los trabajadores que no requieren esfuerzo físico, como los que están en oficinas, también pueden, en algún momento, tener algún problema de insuficiente hidratación que afecte a su rendimiento o bienestar. La instalación de fuentes o dispensadores de agua es, por lo tanto, una magnífica inversión para aumentar la productividad de las personas
